Sería muy interesante conocer el impacto que el turismo náutico tiene en las Islas Baleares. Cada verano podemos comprobar cómo en la página de seguimiento de barcos vía satélite se desplazan los barcos del mediterráneo hacia las Islas, con mucha frecuencia, algunos pasando muy largas temporadas.
Además, multitud de barcos de europeos tienen su base en algún puerto balear durante todo el año. Todos estos barcos pagan amarres y otro tipo de servicios por el mero hecho de estar allí.
Además el equipamiento y mantenimiento de una embarcación, admitámoslo, no es económicamente trivial, por lo que las empresas de productos y servicios se benefician de este constante flujo de dinero.
Los armadores y otros tripulantes que van como turistas suelen dejar también dinero en comer, turismo, alquiler de coches, etc. y dado que su poder adquisitivo es medio-alto o directamente alto, su impacto es relevante.
Alguien debería pararse a analizar si las Islas Baleares sufren la llamada enfermedad holandesa, es decir, la que sufren aquellos territorios o países en los que la población se especializa tanto en un sector de tanto éxito, que termina por no ser capaz de generar riqueza en otros sectores.
Un dato que ayudaría a comprender si esto es así, es si la crisis en las Baleares ha sido proporcionalmente mayor que en otras CCAA españolas, pues con esta dependencia del turismo, y siendo este uno de los sectores que más han sufrido la crisis actual, el impacto allí debería ser mayor.
En cualquier caso la recuperación más temprana de otros países y en especial la de Alemania, seguro que se dejará notar pronto.